Lo acepto, soy una obsesiva con el otoño. Desde pequeña que me agradaba pararme en la ventana de mi casa y observar el viento y las ojitas de colores. Hace mucho descubrí el encanto de caminar bajo ese frío un tanto calido (por contradictorio que suene) escuchado música, observando (con todo lo que eso implica en verdad). eso me hace feliz...
De una u otra forma, siempre he relacionado los otoños con mis etapas sentimentales. Han existido otoños tristes, añorando el amor; y han habido otoños felices, disfrutando de estados de encantamiento. Ahora mi enfoque es absolutamente distinto, no solo porque estoy en otro lugar del mundo (cercano pero lejano) sino porque me estoy enfrentand en mi vida desde otra perspectiva en temas snetimentales. Es extraño, pero es lo que me nace ser por ahora.
Este otoño es una nueva portunidad (como todos lo que vendran quizas) para permitirme un estado pleno, y liviano. Ser, nada más. Vivir, no esperar. Descubrir... ufff!! jaaja.
Así e sque no me queda nada màs que salir a caminar por los parques de esta gran ciudad y fluir...


1 comentarios:
Tan lejos, tan cerca...así es como te siento cuando leo estas páginas...Otro mundo, otra realidad...otras vivencias...pero la esencia sigue siendo la misma. Creo que es valiente dejarse fluir y descartar el control...es valiente tomar decisiones y dejar de intoxicarnos con algo que nos hace daño...Creo que es valiente el 'ser' en cualquier momento...quiero que este otoño sea así para mí también. Quiero ser valiente...y tu me inspiras a serlo.
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