Hace un par de días, me sorprendí siendo asediada por un muchacho en cuestión. De partida me sorprendí pues no era un sitio donde esperaba encontrarme en esa posición ¿Acaso realmente existen sitios destinados a eso y otros no? (primer mal parámetro en que me estaba basando).
Luego, cuando comenzó a conversarme, mi cabeza se lleno de asuntos absurdos, mis inseguridades afloraron al instante, y me preguntaba constantemente por qué me hablaba a mi y no a mi amiga del lado que es mucho más delgada, alta y linda que yo ¿Acaso elijo a mis amigas en función de cuanto puedo aportar a su lado? (no realmente creo que no, simplemente mis amigas son aquellas personas con las que en algún momento de la vida hemos coincidido ya sea en humor, alegrías, inseguridades, colectivos, complementación estudiantil, esperanzas y gustos) ¿acaso siempre vivo con la manía de hacer escalas donde algunos tiene mayor valor (por apariencia física o intelectual) y otros menor? ¿Por qué en los momentos menos indicados recurro a determinados parámetros absurdos si no ando por la vida haciendo eso a cada instante?
Finalmente, y para concluir la historia de niño que me asediaba, terminé arruinando su tema de conversación, contestándole con negativas y monosílabos, y dejándome con el sentimiento de ser una ridícula máxima.
No es que haya perdido al amor de mi vida (porque cuando lo sea no lo dejaré ir así) pero vamos, era una oportunidad, de esas que constantemente ando pidiendo pero que apenas se generan huyo como niñita consentida y asustada ¿será que perdí el training de esto? ¿Será que alguna vez tuve dicho training? ¿De dónde saque a las "relaciones" que he tenido con dicha facultad de dejar de creer en mi en los momentos menos esperados?
Recuerdo que una vez, para explicarme a mi misma determinada relación en la que realmente éramos demasiado distintos con el romeo en cuestión, llegué a una conclusión que por una parte tiene mucho de verdad y por otra tiene mucho de yogurt como diría mi amigo Jesús; Que en el fondo todos somos lindos (por dentro pensaba en esos momentos, ahora pienso que es por dentro y por fuera) y que si nos tomáramos apenas un poquito de nuestro tiempo en conocer realmente a los que nos rodean, podríamos enamorarnos de cualquier persona. El lado yogurt de determinada conclusión es que solo por eso se enamoró de mi dicho personaje, bajando así todos mis bonos extra en el maldito mercado bursátil. Ahora, el tema concluido es verdad, podemos enamorarnos de quién queramos porque todos somos maravillosos, pero en esto del enamoramiento y flechazos hay muchísimos aspectos a contemplar… Bah!! que nos los auto imponemos (supongo), tales como atractivos, química, gustos, personalidades, elecciones, aspiraciones de vida, etc., un sinfín de huevonaditas que a medida que pasa el tiempo solemos ir aumentando pues las cosas se ponen cada vez menos tolerantes, o al menos así lo he podido ir descubriendo yops.
Del niño que merodeaba supongo no sabré más, nunca se sabe en todo caso… sólo puedo decir que era lindo (basándome en mis cánones de lindo, o sea medio tiernito, con aspecto infantil, y trato agradable…) y que tenía tatuada en su manito una estrella (maldición, esa era la marca que lo indicaba, pero la vi demasiado tarde)
Por conclusión general de todo esto que estoy escribiendo: me falta training, o sea me falta cancha en estos asuntos, igual de a poco me toca entrenarme, u aprender… total, las oportunidades sobran ¿o no?
22.7.08
entonces??
Publicadas por
Andrea
a la/s
12:08:00 a. m.
Etiquetas: despeje sentimental
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario