Hace un tiempo escribí un texto para el blog de una conocida, era una época en la que andaba en las nubes y por ende mi potencial romantico estaba ultrisimamente alto. No es que le reste importancia a mis crencias en ese momento, ni tampoco es que ahora sean muy diferentes. Solo que hoy comprendo los errores de esa época y a partir de aquello reconstruí mis ideales.
Siento que lo mas importante de todo aquello es la capacidad que tenía para idealizar. Lo acepto, hoy le creo mucho menos a los hombres, y no es de resentimiento sino que hoy comprendo que la concepción del pricipe azul lleva consigo una idealización del personaje en cuentión que de una u otra forma acaba en desastre.
Ya no soy tan facil de engrupir y eso dice mucho de mi... pero también de ellos.
Para que entiendan, adjunto el texto... Y así saquen sus propias conclusiones .
Mundo real v/s Romanticismo
Lo acepto, soy de las que creció viendo la Cenicienta, La bella durmiente, Blanca Nieves, etc., y de alguna forma esas películas marcaron un rasgo que hasta el día de hoy no abandono…. ¡¡Yo si creo en el amor!! Si señores, creo en el amor y en el Príncipe azul. Aún cuando el mundo real basuree y se ría de dicha premisa.
Una de mis mejores amigas suele decir que soy demasiado idealista, que en verdad el amor como lo concibo no existe y que por eso estoy sola. A veces me asusto que sea así, pero justo en ese momento, cuando el miedo me hace querer olvidar para siempre la existencia del noble e hidalgo caballero andante que concuerde conmigo, el destino (y perdón que tome su nombre pero estoy segura que es él) me envía señales para no decaer…
Es entonces cuando me cuestiono ¿cuál es el mundo real? ¿Existe la realidad? Por qué carajo todos dicen: Pero Vamos, sé realista y bla bla bla, y tienden a decir que TODAS las mujeres son así, y que TODOS los hombres son asá… ¡¡¡¡Olvídenlo!!!! Mi mundo real va más allá de simples generalidades, mi mundo real es complejo y abarcante (tal como una vez un profesor definió la comunicación) y nadie podrá catalogar con tanta sencillez las cosas.
Muchos viven tan a la ligera que piensan que el amor debe ser igual de superfluo… y vamos, la simplicidad del amor es nada más que un compendio de todas sus complejidades. No se trata que yo espere que Romeo llegue a mi balcón como por arte de magia, no se trata que crea en almas gemelas ni en el hombre perfecto ¡¡Nooo!! Eso dista mucho de ser así.
Si creo en las conexiones, en que de pronto sin saber el porque una persona que muchas veces habías visto antes se hace interesante, te importa realmente conocerla, sentirla, compartir con ella y ya deja de ser cualquier persona y se transforma en mucho más. O en que de pronto ves personas a las que sabes que hace mucho que conocías, como si creyendo en la existencia de vidas pasadas y futuras esa persona ha compartido y compartirá siempre contigo.
Me permito divagar por un instante, definirme de cierta forma y enfrentar al mundo real. Me defino como "romántica", si eso significa creer en el amor, ser idealista e inmadura para los “realistas” y no lo considero tan terrible. Utilizo términos como borrascoso y lapidario. Mi realidad se adapta, transforma, y (lamentablemente para los demás) no permite generalidades.
Siento que lo mas importante de todo aquello es la capacidad que tenía para idealizar. Lo acepto, hoy le creo mucho menos a los hombres, y no es de resentimiento sino que hoy comprendo que la concepción del pricipe azul lleva consigo una idealización del personaje en cuentión que de una u otra forma acaba en desastre.
Ya no soy tan facil de engrupir y eso dice mucho de mi... pero también de ellos.
Para que entiendan, adjunto el texto... Y así saquen sus propias conclusiones .
Mundo real v/s Romanticismo
Lo acepto, soy de las que creció viendo la Cenicienta, La bella durmiente, Blanca Nieves, etc., y de alguna forma esas películas marcaron un rasgo que hasta el día de hoy no abandono…. ¡¡Yo si creo en el amor!! Si señores, creo en el amor y en el Príncipe azul. Aún cuando el mundo real basuree y se ría de dicha premisa.
Una de mis mejores amigas suele decir que soy demasiado idealista, que en verdad el amor como lo concibo no existe y que por eso estoy sola. A veces me asusto que sea así, pero justo en ese momento, cuando el miedo me hace querer olvidar para siempre la existencia del noble e hidalgo caballero andante que concuerde conmigo, el destino (y perdón que tome su nombre pero estoy segura que es él) me envía señales para no decaer…
Es entonces cuando me cuestiono ¿cuál es el mundo real? ¿Existe la realidad? Por qué carajo todos dicen: Pero Vamos, sé realista y bla bla bla, y tienden a decir que TODAS las mujeres son así, y que TODOS los hombres son asá… ¡¡¡¡Olvídenlo!!!! Mi mundo real va más allá de simples generalidades, mi mundo real es complejo y abarcante (tal como una vez un profesor definió la comunicación) y nadie podrá catalogar con tanta sencillez las cosas.
Muchos viven tan a la ligera que piensan que el amor debe ser igual de superfluo… y vamos, la simplicidad del amor es nada más que un compendio de todas sus complejidades. No se trata que yo espere que Romeo llegue a mi balcón como por arte de magia, no se trata que crea en almas gemelas ni en el hombre perfecto ¡¡Nooo!! Eso dista mucho de ser así.
Si creo en las conexiones, en que de pronto sin saber el porque una persona que muchas veces habías visto antes se hace interesante, te importa realmente conocerla, sentirla, compartir con ella y ya deja de ser cualquier persona y se transforma en mucho más. O en que de pronto ves personas a las que sabes que hace mucho que conocías, como si creyendo en la existencia de vidas pasadas y futuras esa persona ha compartido y compartirá siempre contigo.
Me permito divagar por un instante, definirme de cierta forma y enfrentar al mundo real. Me defino como "romántica", si eso significa creer en el amor, ser idealista e inmadura para los “realistas” y no lo considero tan terrible. Utilizo términos como borrascoso y lapidario. Mi realidad se adapta, transforma, y (lamentablemente para los demás) no permite generalidades.

2 comentarios:
siento que es mejor un mundo mágico que un mundo ideal, tiene cosas más luminosas que nos hacen crecer y sentirnos en las nubes, pero de verdad!!!, la magia está siempre, si la elejimos sentir...la idealización es una exigencia, que puede hacer mucho daño, recíprocamente con las personas. te amo piojillo hermoso, y cambian las cosas desde otros puntos de vista!! ajjaajaj
Yo prefiero Fantasilandia
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